Análisis del film Carlito´s Way

Escena de la pelicula Carlito´s Way (Brian de Palma, 1993)

En cuanto al orden temporal, el punto cero del relato de Carlito´s Way comienza con una secuencia en donde al protagonista del film, Carlito Brigante, le disparan en un andén y luego es trasladado en camilla en la estación de trenes. Esta secuencia inicial introduce un flashback externo que abarca todo el film hasta la secuencia final en donde se vuelve al punto cero del relato. Este un relato circular. Dentro de esta analepsis, el relato tiene una cronología lineal.             

Con respecto a la duración del relato en el flashback, la mayoría de las secuencias son escenas en donde el tiempo del relato coincide con el tiempo de la diégesis, salvo cuando el narrador delegado hace comentarios, lo que dilata unos instantes, el tiempo del relato: por ejemplo cuando a través de un fundido encadenado, hay un insert introduciendo el personaje de Lalín. Hay un índice temporal, el año 1975, en donde se inicia el flashback. A través de un sumario verbal que se repite varias veces a lo largo del film, el personaje indica que estuvo encerrado en prisión durante cinco años. A su vez, la frecuencia del relato es singulativa.

Además, tanto en la secuencia inicial como en la final, hay un rallenti de la imagen en el momento en que Carlito es trasladado en camilla. Asimismo, se dilata el plano final que muestra el momento de su muerte lo que produce más dramatismo y mayor suspense en el espectador.

Por otra parte, en este film, la focalización es interna fija. Es el punto de vista de Carlito, quien como narrador inscripto, narra esta historia. A lo largo del film, se inscribe un narrador segundo que es Carlito: hay una voz-yo. Es una voz juxtadiegética ya que se puede dividir en que, al ser narrador es extradiegética y al ser personaje, es intradiegética. Está en el borde de la diégesis, al mismo tiempo fuera y dentro de ella. En el momento en que se inscribe en la secuencia inicial, vemos su rostro en primer plano e inmediatamente atribuimos esta voz over al cuerpo de Carlito. Cabe destacar que el espectador reconoce, sin discusión alguna, que esa voz acusmática es la de Al Pacino. A lo largo del flashback, la voz over está presente en la mayoría de las secuencias, comentando algo (cuenta como conoce a Davey Kleinfeld, cuando camina por la calle con Pachanga y cuando va en el auto con el primo, entre otros ejemplos). Se manifiesta de dos maneras: la voz over del narrador y la voz in de los personajes, así como también la mutilación del diálogo en donde se escucha la voz over y la música diegética del bar de Carlito.  

Esta voz over podría confundirse con un monólogo interior del moribundo en la secuencia inicial y en la final cuando el protagonista está en la camilla (confusión que sucede también en La Malvada de Joseph Mankiewicz, 1950): “me están arrastrando cerca del piso”, “no me lleven a un hospital”, pero no lo es ya que esta voz-yo narra de modo simultáneo. Además, le habla a un “tú” que es el espectador: “no te preocupes” (en el prólogo) y “lo siento muchachos” (en la secuencia final). Hay un juego para aparentar ser un monólogo interior pero sobresale una marca narrativa extremadamente fuerte que determina a esta voz como voz over: tanto en el inicio como en el final del film, acompañada por una música extradiegética dramática, se repite exactamente la misma escena cuando lo llevan en la camilla pero la voz over dice cosas distintas en un momento y en el otro. Si fuera un monólogo interior, debería tener el mismo parlamento. Pero en el inicio describe como lo están arrastrando, pide que no lo lleven a un hospital: “mira a estos tontos correteando”; mientras que en la secuencia final, la voz over narra donde lo velarán y piensa en Gail como futura madre. Vemos la misma imagen que se repite, pero no hay coincidencia con lo que narra. Esta voz-yo deíctica y subjetiva no puede crear un mundo, sino sólo comentarlo. Es por esto que expresa su deseo diciendo que espera que Gail use su dinero para irse, pero no sabe si efectivamente ella se irá a otro lugar.   

Por otro lado, el narrador inscripto oculta al narrador primero. Este se puede dilucidar en las secuencias inicial y final del film. Hay una marca muy fuerte de este narrador impersonal cuando a Carlito lo trasladan en camilla en la estación de tren: hay un plano de una falsa subjetiva en donde pareciera que el protagonista está mirando las luces del techo. Sin embargo, sin cortar el plano, inmediatamente después, la cámara hace un movimiento y muestra a unos policías y el brazo de un médico a la altura de los ojos de estos personajes. Esto evidencia que no es una subjetiva ya que Carlito se encuentra recostado y es imposible que sus ojos estén a esa altura. Luego, sobre un eje vertical, la cámara hace un giro de 180º grados y tanto los policías como Gail que ha entrado en el cuadro, quedan boca abajo. La cámara se coloca de este modo para hacer un travelling cenital hacia adelante del cuerpo tendido del protagonista, desde los pies hasta su cabeza, terminando con un primer plano de Carlito.

Asimismo, se evidencia la instancia enunciativa del narrador primero en dos momentos del film en donde aparecen divergencias en cuanto a lo que se supone que ha visto el personaje de Carlito y lo que vemos nosotros como espectadores: las escenas  del abogado Davey Kleinfeld con el otro abogado y con Tony T. en la cárcel. Aquí se pone en duda cómo esa voz over sabe cosas que el personaje de Carlito no presenció. Otra marca del narrador impersonal se refleja en la primera secuencia del film que está en blanco y negro. Sólo el cartel de “Escape al paraíso” que ve Carlito está a color.

A partir del análisis realizado, se destaca la modernidad de este film en el prólogo del mismo a causa de una fuertísima marca autoral como es el giro de la cámara de 180º grados en el eje vertical. Los personajes quedan para abajo. Ese movimiento de cámara es una ruptura total con el modelo clásico hollywoodense. Se revela el artificio de la creación cinematográfica. Ocurre lo mismo con la elección del blanco y negro en la secuencia inicial. Se subraya la importancia del color en el cartel “Escape al paraíso” que representa el objetivo y el deseo colosal del protagonista Carlito, de escaparse a las Bahamas con Gail y comenzar una nueva vida dejando atrás su pasado. Finalmente, este cartel se anima y empieza a tener movimiento. Una mujer baila en una playa: el protagonista se imagina a Gail bailando. Al morir, el cartel continúa animado lo que se puede atribuir a otra marca autoral del director.  El prólogo del film es metadiscursivo, devela la instancia autoral y los mecanismos cinematográficos.

Asimismo, el film se inicia con el disparo al protagonista. Esto suspende la intriga del film ya que se elige dejar moribundo a Carlito desde el inicio. Sin embargo, la introducción del flashback genera mucha intriga por saber quien es el asesino que le dispara al protagonista, pero la voz over se adelanta y le da una pista a los espectadores: “ese canalla puertorriqueño no tendría que haber vivido tanto”.

Lo más impresionante del film es lo que produce la voz over. En sólo unos instantes entre que a Carlito le disparan y finalmente muere, se produce todo el flashback en el aquí y ahora de la narración. Esa voz over que está ubicada en otro tiempo de la diégesis, nos hace cuestionarnos sobre el estatuto del personaje de Carlito. Nos hace pensar que el narrador delegado es un muerto. Esto no está tan evidenciado como en Sunset Boulevard de Billy Wilder (1950), sin embargo esta voz over nos hace preguntarnos sobre cuál es su presente ya que vemos morir a Carlito. Entonces, si el protagonista ha muerto, ¿de dónde viene la narración de esta voz over? De un muerto.

Por otra parte, el film muestra la realidad de las mafias en Estados Unidos y del tráfico de drogas, lo que representa el verosímil de esa época. También, Carlito destaca todos los cambios de la sociedad que se perdió estando encerrado en la cárcel (la moda, el consumo de la marihuana a la cocaína). 


Fuente: análisis e interpretación crítica realizado por Barbara Levy sobre el film Carlito´s Way de Brian de Palma del año 1993.
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